Castiñeiras Acelera su Transformación: Conservación y Empleo de la Mano
La emblemática zona de Castiñeiras, en el municipio de Marín, se erige como un faro de revitalización, demostrando cómo la colaboración entre entidades del tercer sector y el apoyo institucional puede forjar un futuro más sostenible e inclusivo. El pasado 15 de octubre de 2026 marcó un hito en esta evolución con la visita de importantes figuras públicas, entre las que se encontraban el diputado provincial Javier Tourís, la directora de la Estación Fitopatolóxica do Areeiro, Pilar Vela, la alcaldesa de Marín, María Ramallo, y la concejal Marián Sanmartín. El objetivo de esta comitiva era supervisar de primera mano los avances de un proyecto integral que está redefiniendo el paisaje y las oportunidades en la comarca, centrado en la preservación del entorno natural del Lago Castiñeiras y su pintoresco entorno, al tiempo que promueve la inclusión laboral de colectivos con necesidades específicas a través de la labor incansable de la Fundación Juan XXIII.
Esta iniciativa, que integra de manera magistral la conservación del valioso ecosistema de Castiñeiras con la generación de empleo digno y sostenible, representa un modelo a seguir en la gestión del territorio y el desarrollo social. La sinergia entre la Fundación Juan XXIII, entidad clave en la ejecución del proyecto, y las administraciones públicas, que aportan el respaldo financiero y logístico necesario, ha permitido no solo la recuperación de espacios naturales degradados, sino también la creación de puestos de trabajo para personas en riesgo de exclusión. Los visitantes pudieron constatar sobre el terreno la efectividad de las medidas implementadas, observando mejoras palpables en la calidad ambiental del lago y sus alrededores, así como el desarrollo profesional de los participantes en las distintas tareas.
La Fundación Juan XXIII: Motor de Cambio Social y Ambiental en Castiñeiras
La Fundación Juan XXIII ha jugado un papel fundamental en la consolidación de la revitalización de Castiñeiras. Su compromiso con la integración socio-laboral se materializa en programas de formación y empleo diseñados para capacitar a personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad en oficios relacionados con la jardinería, el mantenimiento de espacios verdes y la gestión ambiental. Estos programas no solo dotan a los participantes de habilidades valiosas y les permiten acceder al mercado laboral, sino que también contribuyen directamente a la mejora y el cuidado de uno de los parajes naturales más apreciados de Marín. El trabajo realizado abarca desde la reforestación de zonas específicas hasta la limpieza y el mantenimiento de senderos y áreas recreativas, asegurando que el legado natural de Castiñeiras se preserve para las futuras generaciones.
La labor de la fundación va más allá de la simple ejecución de tareas; promueve un sentido de pertenencia y propósito entre sus beneficiarios, quienes se convierten en guardianes activos de su entorno. La visita de las autoridades sirvió para reconocer públicamente el esfuerzo y la dedicación de todos los implicados, desde los trabajadores y voluntarios hasta los responsables del proyecto. Se destacó la importancia de estos proyectos para el desarrollo local, no solo en términos ambientales, sino también como catalizadores de cohesión social y como un ejemplo palpable de que es posible combinar la protección de la naturaleza con la creación de oportunidades para todos. Este enfoque integral es lo que diferencia a la revitalización de Castiñeiras de otras iniciativas, apostando por un crecimiento sostenible y con rostro humano.
Apoyo Institucional: Pilares de la Sostenibilidad y la Inclusión
El respaldo de las administraciones públicas ha sido crucial para el éxito y la continuidad de las acciones de revitalización en Castiñeiras. La Diputación Provincial, representada por Javier Tourís, y el propio Concello de Marín, con la alcaldesa María Ramallo y la concejal Marián Sanmartín al frente, han demostrado un firme compromiso con este proyecto. Este apoyo se traduce no solo en aportaciones económicas directas para financiar las actividades de la Fundación Juan XXIII y las obras de mejora ambiental, sino también en el reconocimiento de la importancia estratégica de Castiñeiras como espacio natural y como motor de desarrollo social. La Estación Fitopatolóxica do Areeiro, a través de su directora Pilar Vela, aporta el conocimiento técnico y científico necesario para garantizar que las intervenciones ambientales se realicen de manera óptima, protegiendo la biodiversidad y asegurando la salud del ecosistema.
La colaboración interadministrativa es un elemento clave que permite abordar proyectos de esta envergadura, que requieren una visión a largo plazo y una coordinación eficiente. La visita realizada es una muestra de la voluntad política de seguir impulsando la transformación de Castiñeiras y de explorar nuevas vías de colaboración. Este enfoque coordinado se ha visto reflejado en otros municipios de la provincia, donde se están implementando iniciativas similares para el fomento del empleo y la protección del medio ambiente. Por ejemplo, el impulso al deporte juvenil en Marín con la instalación de una moderna Pump Track, o las ambiciosas fases de asfaltado en Porriño que superan los 260.000 euros de inversión en su red vial, demuestran una tendencia clara hacia la mejora de infraestructuras y servicios que repercuten directamente en la calidad de vida de los ciudadanos. De igual modo, en la propia localidad de Marín, la preparación para la temporada de magostos, con siete fiestas parroquiales y apoyo municipal, evidencia una apuesta por la tradición y la cohesión comunitaria.
En definitiva, la revitalización de Castiñeiras es un testimonio del poder transformador de la cooperación. La visión compartida entre la Fundación Juan XXIII y las administraciones públicas ha dado como resultado un proyecto que no solo embellece y protege un paraje natural de incalculable valor, sino que también tiende puentes hacia un futuro más justo e inclusivo para todos los vecinos de Marín. Las acciones en este enclave sientan un precedente para futuras intervenciones, demostrando que la inversión en el capital natural y humano es la estrategia más rentable para el progreso sostenible de la provincia.

