La jornada estuvo marcada por el reconocimiento al esfuerzo y la visión empresarial de la familia Simóns, cuyo vínculo con la hostelería en Baiona se remonta a más de un siglo. El acto contó con la distinguida presencia del alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, junto a otras autoridades municipales y una nutrida representación de la sociedad baionesa. Todos ellos se congregaron para acompañar a Ezequiel Simóns González en este momento cumbre, destacando su contribución a la construcción de la identidad de Baiona desde el ámbito empresarial, dejando una huella imborrable a través de sus diversas aportaciones a la vida de la villa. La entrega del distintivo es el reflejo tangible de años de esfuerzo, pasión y dedicación a uno de los pilares económicos de la región.
Una Tradición Hostelera Centenaria al Servicio de Baiona
La historia de Ezequiel Simóns González está intrínsecamente ligada a la tradición hostelera de su familia en Baiona, una estirpe de anfitriones que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. El linaje empresarial se inició con su propio abuelo, también llamado Ezequiel, quien ya regentaba una casa de comidas y alojamiento en el mismo enclave donde hoy se erige el Hotel Bayona, situado en el corazón del casco histórico. Fue entre esas históricas paredes donde Ezequiel Simóns González vivió su juventud, compaginando sus estudios de Magisterio con el trabajo en el negocio familiar. Durante las temporadas estivales, sus padres, Ezequiel y Veneranda, junto a su hermano Juan, gestionaban con esmero el establecimiento, atendiendo a una clientela cada vez más numerosa en un sector turístico que comenzaba a despuntar a mediados de los años sesenta. Esta temprana inmersión en el mundo de la hostelería forjó su carácter y sentó las bases de su futura trayectoria.
Tras la jubilación de sus padres, Ezequiel, junto a su esposa Pura Sánchez, su hermano Juan y su cuñada Alba, asumió la responsabilidad de la explotación del Hotel Bayona, manteniendo viva la llama de la tradición familiar. Su labor no se limitó a la gestión del establecimiento, sino que se extendió a la innovación y la mejora continua, siempre con el objetivo de ofrecer la mejor experiencia a los visitantes y contribuir al prestigio de Baiona como destino turístico de primer orden. La continua inversión en modernización y la apuesta por la calidad han sido señas de identidad de su gestión, consolidando la reputación del negocio familiar.
El Legado de un Emprendedor y Ciudadano Comprometido
Durante el acto de entrega, el alcalde Jesús Vázquez Almuiña, visiblemente emocionado, destacó la profunda merecidura de la distinción: “Hoy con este acto hacemos efectiva la entrega de tal merecida distinción siendo conscientes de que representa el sentir de muchos vecinos”. El mandatario subrayó el compromiso de Ezequiel Simóns con la economía local y con el desarrollo de Baiona, calificándolo de “pionero en la creación de negocios” y reconociendo su “papel clave en el impulso del tejido económico de la villa, así como también en la política local”. Este reconocimiento no solo honra su trayectoria empresarial, sino también su faceta como actor relevante en la vida pública y social de Baiona.
Desde el Ayuntamiento se pone de relieve la vital importancia de la creación de empresas y negocios para la revitalización económica de la villa, reforzando el papel de emprendedores como Simóns González como motores del progreso. Asimismo, se ha destacado su notable contribución a la creación de empleo, brindando oportunidades laborales a numerosas familias baionesas y fortaleciendo así el tejido social. La vinculación de Ezequiel Simóns con Baiona trasciende lo meramente económico; su vida ha estado marcada por una profunda preocupación por el bienestar de su pueblo, participando activamente en iniciativas culturales e institucionales. La comisión municipal ha valorado especialmente su implicación en el hermanamiento con otras localidades, un compromiso que ejemplifica su generosidad y su visión de una Baiona abierta y conectada al mundo. Su labor como promotor cultural y su apoyo a eventos locales, como la comparsa de Gigantes y Cabezudos para las Fiestas del Carmen, demuestran su dedicación a preservar y enriquecer las tradiciones de la villa. Además, su apoyo a iniciativas que dinamizan la vida de la ciudad, como la reciente modificación del Plan General de Ordenación Municipal, evidencia su visión a largo plazo para el desarrollo urbanístico y económico de Baiona.
La Carabela de Oro: Símbolo de Identidad Baionesa
La Carabela de Oro es mucho más que un simple reconocimiento; es el máximo símbolo de gratitud y aprecio de Baiona hacia aquellos que, con su esfuerzo y dedicación, han contribuido de manera excepcional al engrandecimiento de la villa. Su diseño, inspirado en las carabelas que surcaron los océanos en la Era de los Descubrimientos, evoca la vocación exploradora y el espíritu emprendedor que ha caracterizado a Baiona a lo largo de su historia. Otorgar esta distinción a Ezequiel Simóns González es, en definitiva, reconocer a un hombre que ha navegado con éxito las aguas de la adversidad empresarial, impulsando el progreso y consolidando la identidad de una localidad con un patrimonio histórico y natural inigualable. Su legado inspira a las nuevas generaciones de emprendedores y ciudadanos a seguir trabajando por el futuro de Baiona, manteniendo viva la llama del progreso y la excelencia. Este reconocimiento se suma a otros hitos culturales recientes en la comarca, como la próxima Bienal de Artes Vivas en Santa Clara, que posicionan a la región como un foco de actividad cultural y artística de primer nivel.
La trayectoria de Ezequiel Simóns González es un ejemplo paradigmático de cómo la perseverancia, la visión de futuro y un profundo amor por la tierra natal pueden forjar un legado duradero. Su dedicación a la hostelería no solo ha generado riqueza y empleo, sino que también ha contribuido a proyectar la imagen de Baiona como un destino de calidad, atrayendo a visitantes y fortaleciendo su economía. La Carabela de Oro es, por tanto, un justo reconocimiento a una vida dedicada al servicio de su comunidad, un homenaje a un hombre que ha sabido honrar la tradición mientras abraza la innovación, dejando una huella imborrable en el corazón de Baiona y en la memoria de sus gentes.

